Qué es
El Conversor de Velocidad se mueve entre metros por segundo, kilómetros por hora, millas por hora, nudos y mach.
Cruzar una frontera manejando
El caso práctico es un cartel de límite en la unidad equivocada. 100 km/h son unas 62 mph, y 60 mph son unos 97 km/h, y por eso los límites tantas veces parecen equivalentes redondeados uno del otro: 30 mph y 50 km/h, 70 mph y 110 km/h.
Equivocarse en cualquiera de los dos sentidos sale caro. Leer 70 como km/h en un país que quiso decir mph te deja peligrosamente lento en una autopista; al revés te deja bastante por encima del límite.
El nudo, y por qué no es simple terquedad
Un nudo es una milla náutica por hora, unos 1,852 km/h. Parece un resabio, pero hay una razón para que sobreviva en la navegación, la aviación y la meteorología: una milla náutica es un minuto de latitud. Un barco a 60 nudos recorre un grado de latitud en una hora, lo que vuelve la navegación una cuenta y no una conversión.
Mach no es una velocidad fija. Es una proporción contra la velocidad del sonido, que baja cuando el aire se enfría. Mach 1 son unos 1.225 km/h a nivel del mar y más cerca de 1.060 a altitud de crucero, así que un avión puede entrar en Mach 1 subiendo.
Ritmo contra velocidad
Los corredores piensan en minutos por kilómetro, que es la inversa de la velocidad y se comporta al revés: un número más chico es más rápido.
Para convertir, divide 60 por el ritmo. Cinco minutos por kilómetro son 12 km/h. Seis minutos son 10 km/h. Cuatro minutos son 15 km/h, más o menos el ritmo de un maratonista de élite.
Cómo usarlo
Define las dos unidades y escribe en cualquier casilla; la conversión funciona en los dos sentidos, en tu navegador.